Da formato al código y convierte datos estructurados entre formatos habituales de desarrollo.
Elige una conversión. Cada herramienta ofrece un resultado inmediato, un ejemplo y una breve explicación.
Elegir la conversión adecuada
Una representación legible ayuda a revisar respuestas de API, editar hojas de estilo, comparar XML y documentar consultas SQL breves. Estas herramientas muestran la fuente junto al resultado. Formatear cambia la presentación; convertir cambia el formato o el modelo de datos. Elige la operación que corresponda exactamente al material de partida.
El procesamiento ocurre en tu navegador. Algunos formatos abarcan muchas más reglas de las que puede cubrir un editor ligero en línea. Cada página describe el subconjunto admitido y cuándo conviene utilizar un analizador, compilador o herramienta de producción. Un resultado bien presentado no demuestra que un script, una consulta o un documento sea seguro para ejecutar.
Al convertir datos estructurados, comprueba después los tipos y nombres de los campos. Las celdas CSV son texto, XML distingue atributos del contenido y YAML tiene funciones fuera del subconjunto compatible con JSON usado aquí. Guarda una copia de la fuente y prueba el resultado en la aplicación que lo recibirá.
Estas herramientas ordenan o compactan la sintaxis admitida, pero no sustituyen a un compilador ni a un analizador completo. Algunas rechazan deliberadamente construcciones fuera de su subconjunto documentado. Comprueba el resultado con el programa de destino, ejecuta tus pruebas habituales y revisa las diferencias antes de reemplazar código de producción.
¿Puedo convertir libremente JSON, YAML, CSV y XML?
Cada formato tiene un modelo de datos distinto. CSV representa tablas, XML utiliza elementos y atributos, y YAML admite más sintaxis que el subconjunto ofrecido aquí. Revisa la correspondencia documentada, prueba un ejemplo representativo, compara valores tras una conversión inversa y conserva el archivo original.